Xosepe Vega: “Me asombra por ejemplo el ritmo narrativo, casi poético, de Oscar Wilde”

El narrador y articulista Xosepe Vega, autor de ‘Epífora y outros rellatos’ y ‘Breve historia de un gamusino’, hace años que trabaja a la vez en dos novelas.

Narrador, articulista, defensor de la lengua y cultura leonesas, Xosepe Vega es asimismo autor de obras como ‘Epífora y outros rellatos’ o ‘Breve hestoria d’un gamusinu’ (Breve historia de un gamusino). Incluso llegó a traducir ‘El principito’ (‘El prencipicu’) al leonés/llionés en su variante cabreiresa, que la editorial El Búho viajero se encargó de publicar: http://www.elbuhoviajero.es/catalogo.php

«He de precisar que yo hice las labores de coordinación y orientación –matiza–. Los verdaderos traductores fueron los niños y niñas de Cabreira que colaboraron en el proyecto».

Respecto a sus libros, el propio Xosepe nos dice que, aunque pertenecientes ambos al género del cuento, son muy diferentes.

‘Epífora y outros rellatos’ es una colección de relatos que juegan con el concepto de metáfora, mientras que ‘Breve historia de un gamusino’ podría considerarse como una novela corta.

‘Epífora…’ contiene una carta al lector y seis relatos, entre ellos ‘La ponte de Santa Catalina’ (El puente de Santa Catalina) que es, según el poeta y narrador Abel Aparicio, el más logrado. En todo caso, asegura Aparicio, la lectura de Xosepe es adictiva.

https://www.ileon.com/cultura/075879/abel-aparicio-san-roman-de-la-vega-es-mi-lugar-y-en-el-disfruto-de-la-vida-que-es-de-lo-que-se-trata

Por su parte, ‘Breve historia de un gamusino’ fue concebido, en opinión de su creador, como un divertimento en el que se le atribuía a un personaje mitológico, de esos que nunca tienen grandes relatos o historias asociados, una aventura de carácter épico. «Todo lo épico que puede llegar a resultar un personaje tan humilde, corriente y oscuro como un gamusino», añade Xosepe, quien, tras muchos años escribiendo exclusivamente para sí mismo, estos volúmenes le permitieron desnudar sus pensamientos y darse a conocer en el mundo editorial. Y, además, no acabar demasiado magullado, puntualiza él.

Aunque leonesista, no se considera en ningún caso un leonesista radical. Y en este sentido, León es básicamente su lugar de nacimiento. «Ni es el mejor lugar del mundo, ni el peor. Simplemente es el lugar en el que me ha tocado vivir mi existencia y me gustaría contribuir a dejarlo mejor que cómo me lo encontré», afirma, convencido de que el problema principal de la tierra leonesa y de las gentes que la habitan, pese algunas manifestaciones recurrentes de exaltación del pasado, es la existencia de un importante complejo de inferioridad respecto al presente.

«No es una actitud de la que se tenga una conciencia clara, pero que se vislumbra en la forma apocada con la que nos expresamos colectivamente y que determina muchas cosas. Las historias de éxito individual de muchos leoneses y leonesas se manifiestan, en mi opinión, no como consecuencia o con la contribución de ser leoneses, sino más bien como ‘a pesar’ de ser leoneses».

Reconoce que su tierra ha determinado su escritura, «aunque solo fuera por la elección de escribir utilizando la lengua tradicional, pero también cuando escribo en la que ha acabado siendo la lengua común de todos los españoles» porque todo el mundo escribe y se expresa, a su juicio, desde su pequeño mundo, sea este interior o de relaciones cercanas, y no existe ningún escritor, por muy cosmopolita que sea, en el que no podamos percibir las influencias de su experiencia personal y del ambiente y la situación social y cultural en que ha vivido.

Sindicalismo y escritura creativa

En esta línea de pensamiento, reivindica las figuras literarias de Merino, Llamazares, Colinas, Gamoneda, y aun otros escritores, sin los cuales en la provincia leonesa se escribiría mucho menos y de forma muy distinta.

Como articulista o columnista de opinión de ‘La Nueva Crónica’ cree que se trata de un oficio difícil, «tanto por la predeterminación del número de caracteres a escribir que condiciona, y mucho, la exposición de ideas, como por la regularidad temporal de la publicación, pues en ocasiones te coincide con momentos en los que no te apetece lo más mínimo que la gente sepa lo que opinas. Hay días que uno está mejor callado, porque solo te vienen cagamentos a la boca», sostiene el actual Secretario General de Comisiones Obreras de León, cuyo antecesor en el cargo fue el narrador Ignacio Fernández, quien llegó a decirle en más de una ocasión que la secretaría general de esta organización, «la mayor de nuestra región, de la comunidad autónoma y de toda España, es una atalaya que te da una nueva perspectiva sobre las cosas». Algo que pudo comprobar Xosepe Vega cuando fue elegido en 2017. Una labor de compromiso con los intereses de la clase trabajadora leonesa. «No podemos aceptar que, en virtud de un concepto determinista del progreso y de la evolución humana, se afirme como natural lo que no lo es, y que solo es producto del interés de reafirmar las relaciones de poder y de sumisión. Nos hemos empeñado estos años en crear unas condiciones de resistencia que nos lleve a la revocación de la sentencia condenatoria al exilio forzado que desde hace décadas se ha impuesto a nuestros jóvenes. Han sido años duros que agotan psicológicamente, pero al final hemos llegado a un punto importante con muchas posibilidades de convertirse en algo transformador», explica Xosepe, que aspira a mantener un pulso con las administraciones para conseguir un Plan de Reindustrialización e Infraestructuras para León, así como la negociación de los convenios colectivos, que afectan a todos los trabajadores y trabajadoras, independientemente de si están afiliados o no, la mejora de las condiciones de trabajo en cada empresa a través de los órganos de representación y la atención prestada a miles de problemas y circunstancias particulares.

Cuenta que sus responsabilidades sindicales le absorben mucha energía y mucho tiempo, de modo que, aunque sigue escribiendo -menos de lo que le gustaría en todo caso-, le apetecería publicar unos cuantos relatos. «Hace años que trabajo a la vez en dos novelas, lo que ha sido un gran error por mi parte, y me temo que mientras siga en primera línea de la lucha sindical nunca seré capaz de terminarlas, pero nunca se sabe», remarca este lector apasionado de autores del siglo XIX, fundamentalmente británicos y franceses. «Me asombra por ejemplo el ritmo narrativo, casi poético, de Oscar Wilde, pero hay otros muchos y muchas: Víctor Hugo, Chéjov, Austen, etcétera. Del siglo XX, me quedo con Steinbeck, Tolkien, Pasternak o Solzhenitsyn. Del siglo XXI es muy pronto para opinar», precisa Xosepe, consciente de que estamos viviendo un momento complicado a raíz de la pandemia.

«Resulta difícil saber qué decisiones son las más acertadas por la falta de referencia y experiencias previas. Con el tiempo haremos valoraciones, sacaremos conclusiones y aprenderemos lecciones de futuro. Pero por el momento tenemos que convivir con el miedo, la frustración y el sufrimiento y no siempre estamos reaccionando colectivamente de la manera más inteligente», porque, según él, hay una tendencia al egoísmo y al «sálvese quien pueda» que resulta suicida.

«En momentos como este, suelo recordar una escena de la película ‘A Beautiful Mind’ que pretende explicar el llamado ‘Equilibrio de Nash’ de la teoría de juegos. Con cooperación y sentido de comunidad saldremos de este drama mucho mejor que con individualismo», concluye.

Portada de ‘Epífora y outros rellatos’, de Xosepe Vega.
Portada de ‘Epífora y outros rellatos’, de Xosepe Vega.

 

Entrevista breve a Xosepe Vega

«Escribo por el placer de imaginar situaciones, frases que me hubiera gustado oír o pronunciar, o mundos y realidades que podrían haber existido»

¿Qué libro no dejarías de leer o leerías por segunda vez?

Todos los que fueron lecturas de juventud. Desde  ‘Sinuhé, el egipcio’ hasta el ‘El Señor de los Anillos’.

Un personaje imprescindible en la literatura (o en la vida).

Siempre tienes uno especial en cada momento de la vida, así que prefiero no elegir a ninguno en concreto y apostar así por un momento de mi vida dejando a un lado otros muchos, buenos o malos. Lo que sí puedo decir es que en este momento me produce una enorme curiosidad la figura de Antonio Ruiz de Padrón, un cura canario que fue autor del discurso que llevó a la abolición de la Inquisición en las Cortes de Cádiz, que fue amigo de Benjamin Franklin y George Washington, y que además fue párroco unos cuantos años de Quintanilla de Somoza.

Un autor o autora insoportable (o un libro insoportable).

Borges y Umberto Eco. Aborrezco su elitismo narcisista.

Un rasgo que defina tu personalidad.

Creo que soy muy resiliente.

¿Qué cualidad prefieres en una persona?

La empatía.

¿Qué opinión te merece la política actual? ¿Y la sociedad?

Cuando lees lo que en otras épocas opinaba la gente sobre los políticos de su tiempo, comprendes que no hay mucha diferencia de lo que hoy se opina de manera general. El tiempo es el que borra los rincones sucios y nos deja una historia enlucida y brillante. Dentro de cincuenta años se dirán de nuestro tiempo cosas parecidas a las que decimos ahora del pasado. Y todo será mentira.

¿Qué es lo que más te divierte en la vida?

No sé por qué orden exacto, pero sin duda lo que más me divierte es estar con mi familia, tomar cañas o comer con mis amigos, leer, ver películas, e imaginar soluciones para los problemas.

¿Por qué escribes?

Por el placer de imaginar situaciones, frases que me hubiera gustado oír o pronunciar, o mundos y realidades que podrían haber existido.

¿Crees que las redes sociales, Facebook o Twitter, sirven para ejercitar tu estilo literario?

Supongo que servirán en sí mismas, pero en mi caso no es así.

¿Cuáles son tus fuentes literarias a la hora de escribir?

Nunca me he dedicado a hacer crítica literaria de lo que he escrito, por lo que desconozco cuáles son mis fuentes, que seguro que las tengo.

¿Escribes o sigues algún blog con entusiasmo porque te parezca una herramienta literaria?

No. Tengo algún blog donde he ido colgando algún artículo o relato pero eso no reporta la misma satisfacción que coger en las manos el papel donde están impresas tus ideas.

Una frase que resuma tu modo de entender el mundo.

And in the end the love you take is equal to the love you make. Es la estrofa final de ‘The End’, una canción de The Beatles.