La sociedad que hemos creado
Hace apenas unas semanas, que los medios de comunicación daban la noticia que un niño adolescente, había secuestrado a otro de su misma edad, habían ido a casa del primero, estando su madre ausente. El niño secuestrado había cursado cuatro o cinco cursos con el secuestrador, y eran amigos, o por lo menos conocidos. Le llevó a su casa,para jugar o estar juntos un rato, y sintiéndose seguro en su entorno, con un soplete de cocina calentó algunos utensilios y le fue quemando por todo el cuerpo, dejándole marcas.
Es un niño, pero el sadismo que empleó en herir a un compañero, nos tendría que hacer pensar como sociedad. ¿Porque hemos llegado hasta aquí?.¿ En qué estamos fallando?, padres, abuelos, profesores, autoridades, etc..
Un chiquillo que se comporta de esa manera, sin tener la mínima empatía con un compañero, cuando sea mayor, o mucho cambia o será alguien peligroso.
Todos en mayor o menor medida somos culpables, hemos querido dar a nuestros hijos, con la mejor intención lo que nosotros no tuvimos, pero sinceramente creo, que nos hemos equivocado. Claro que es bueno progresar y que los hijos tengan mejor vida que sus progenitores, pero se nos ha ido de las manos, estamos criando a monstruos, que saben mucho de sus derechos, pero poco de sus obligaciones.
Hay que apoyarlos, darles todo el cariño, entenderlos, pero saber cortar las actitudes lesivas y no dejarse llevar por el rol que la mayoría de la sociedad haga, habrá que enseñarles unos principios y unos valores que ahora, parecen estar muy pasados de moda. Hacerles saber de donde se viene, que aunque todos somos iguales como personas, no todos podemos, tener las mismas cosas. Aprender que de las decepciones siempre se saca algo positivo, que no siempre se es mejor, teniendo unos privilegios, que otros no tienen.
Si alguna vez se está triste o enfadado, hay que permitirse tener los sentimientos que lleguen valorando los momentos mejores. Todo en la vida es pasajero, nada es para siempre.
Pensar que el otro es alguien, que aunque piense o sea de manera diferente, es lo mismo que tú, siente, sufre y vive como todos, aunque tristemente se nos haya olvidado.
Decían nuestros ancestros, que para no hacer mal a ninguna persona, había qué:»No hacer a nadie, lo que no quieras que a ti te hagan, y tratar a los demás como tú mismo deseas ser tratado».
Con esto, casi seguro que no nos equivocaremos.
