¿Por qué se quema La Baña incluso cuando hay nieve?

En los menos de tres meses que van de año, los montes de este pueblo leonés han sufrido cuatro incendios forestales de amplias proporciones. Pero aunque la Junta no informa, no es diferente a lo ocurrido la mayoría de los años, especialmente en la tragedia de 2017, también originada aquí y con un presunto pirómano detenido un año después.

Con menos de 500 habitantes, el pequeño y lejano pueblo de La Baña, en la comarca de Cabrera, en la esquina suroeste de la provincia, vive desde hace años una extrañamente habitual relación con el fuego. Se trata de una localidad perteneciente al municipio de Encinedo, no hace tanto atrasada y aislada pero hoy, fruto de la riqueza que generan varias empresas pizarreras, que suman más de medio millar de puestos de trabajo, cuenta con varas sucursales de bancos, dos supermercados, tres bares-restaurantes y un paisaje de nuevas y en algunos casos imponentes viviendas.

La Baña ha sido el triste escenario de multitud de incendios forestales desde hace años. En agosto de 2017 quedaron arrasadas casi 10.000 hectáreas en uno de los peores episodios de pirómanos que recuerdan en la comarca. En este caso, las sospechas de intencionalidad de las llamas quedaron refrendadas cuando un año más tarde la Guardia Civil reunía pruebas suficientes para detener a un vecino de la localidad como presunto autor del desastre medioambiental que alcanzó nivel 2 de peligrosidad (el máximo es nivel 3).

El siniestro, además de obligar a un enorme operativo de extinción, obligó a desalojar más de cien personas de las localidades vecinas de Losadilla, Forna, Santa Eulalia de Cabrera, Trabazos, Iruela, Villarino, Encinedo, Truchillas, Robledo de Losada, Quintanilla de Losada y la propia La Baña para evitar riesgos a sus vecinos y facilitar las labores de extinción.

Fue el incendio más grande en extensión de España aquel 2017 y llegó a afectar al 12% de la inmensa comarca cabreiresa. Aún hoy la comarca espera comprobar, sin mucha esperanza, qué fue de los 3 millones de euros aprobados para paliar aquel desastre tras la declaración de Zona de Emergencia por parte del Gobierno.

Manifestación contra el incendio de Cabrera tras el desastre de 2017 (casi 10.000 hectáreas), que se originó en La Baña.

Pero aquella detención no ha hecho frenar los episodios de fuego voraz que convierten a La Baña en un inexplicable epicentro de los incendios forestales en la provincia y en España entera. La plaga de las llamas no se ha frenado.

Sólo en lo que va de año 2019, ni siquiera tres meses completos, el entorno de La Baña ha padecido cuatro incendios forestales. Y no pequeños, precisamente. El 10 de enero un foco de Cabrera cruzó hacia la vecina comarca zamorana de Sanabria y obligó a intervenir hasta a dos hidroaviones.

Tras una leve tregua en febrero, y con los montes aún húmedos e incluso en parte blancos por la gran cantidad de nieve caida, marzo ha sido una sucesión de pequeños infiernos. Ha habido incendios el 1 de marzo, el 11 de marzo y el último el 16 de marzo, el fin de semana pasado. Si decimos que afectó a más de 50 hectáreas quizá no dé la gran dimensión de este último. Pero se trata de unos 170 kilómetros cuadrados o, lo que es lo mismo, una gran ‘calva’ de 13 x 13 kilómetros). Sólo en un siniestro, el último, que ha sido el más pequeño de los cuatro en extensión.

Puestos sobre imágenes reales todos los episodios incendiarios de este año, como ha hecho los responsables del blog ‘Educación Forestal‘, en un trabajo impresionante sobre imágenes del satélite Sentinel2 de Copernicus (The European Union Earth Observation Programme), el impacto de los incendios en el entorno de la localidad de Cabrera asusta. Incluso a pesar de la nieve caída, se aprecian crecientes zonas negras, arrasadas, en muchos de sus puntos cardinales.

La Junta, de ‘apagón’ pero informativo

Mientras esto ocurre, la Junta de Castilla y León, responsable y competente en materia de siniestros forestales, mantiene el apagón informativo fuera de la temporada alta de riesgo, es decir, del 1 de julio al 30 de septiembre. Y muchas de sus cuadrillas antiincendios no están operativas, en espera de que se aproxime ese trimestre veraniego, a pesar de que los datos demuestran que cada vez más se producen más incendios y conatos de incendio fuera de estas épocas.

El alcalde de Encinedo, José Manuel Moro, como al resto o más que al resto, le «sorprente» esta incidencia tan alta de fuegos en una zona muy determinada de su municipio, y admite que le duele mucho este «terrorismo ecológico, porque no se piede llamar de otra manera a estos atentados».

Las Brif y la UME actuando en un incendio de Cabrera. / Foto: @AT_Brif

El alcalde y el «miedo de verdad» que se vivió

Él personalmente, como «casi todos los vecinos» de su pueblo, tuvieron que testificar en el juicio contra el vecino detenido por el desastre de 2017. Y por experiencia sabe que detrás de tantos episodios en su municipio y Cabrera entera esté «esa cultura de quemar» propia de los ganaderos, sin ser conscientes de que lo hacen en «zonas muy críticas». Y le sorprende aún más que a pesar de la tragedia de 2017, la lista de incendios no decrezca, aunque sean más pequeños.

«Es difícil de entender, lo que vivimos fue de auténtico miedo, miedo de verdad», recuerda, reclamando que «toda medida disuasoria que pueda ponerse en marcha será muy bienvenida», cuando se le pregunta cómo vería que la Junta instalase en algunos puntos cámaras como las que se llevan instalando ya tres años en la comarca del Bierzo. Al menos, al regidor le queda el último consuelo de que «el monte se regenera muy bien, la naturaleza lo hace muy poderosamente».

Una vista de satélite en el que se aprecia La Baña por el humo del incendio en Cabrera cuando sólo sumaba 1.800 hectáreas de las 10.000 arrasadas en 2017. / Foto: @eforestal
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Un comentario sobre “¿Por qué se quema La Baña incluso cuando hay nieve?

  • el junio 28, 2019 a las 2:16 pm
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    Fenomenal información sobre la problemática de los incendios en Cabrera.
    Si es posible, merecería la pena alcarar que 50 ha son 0.5 km2 y no 172 km2. La cifra de las 50ha se debe referir a uno de los incendios y no al total, que parece que alcanza los 172 km2.

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