El seranu

Heridas

En cada persona que habita este mundo hay heridas, en unos son más llevaderas, en otros son profundas y si se toca un poco, a veces sangran.
Todos en mayor o menor medida, llevan marcas que quedan de por vida. Dependiendo de la forma de ser, y de lo profundas que fueron, se superan o se minimizan, aunque en algunas ocasiones quedan lacerando para siempre.
¿Quién de niño, no tuvo situaciones complicadas? Esas situaciones y obstáculos que forjan un carácter a lo largo de la vida. En cada persona viviente, hay un trauma en mayor o menor medida, por exceso de ayuda, por falta de ella, por ausencias, por demasiada presencia…. ¡Por tantas facetas!

Los valientes, aunque con la herida abierta, han sabido sacar lecciones de ese dolor, sin quedarse anclados en el pasado. Otros con menos valentía se han dejado llevar por las situaciones, quejándose por todo, sin poder avanzar.
Los que el rencor los domina, cargan con pesadas mochilas que los agotan y no quieren, ni saben soltar, llevando un veneno, que a ellos mismos destruye, pensando que ese resentimiento, dañará a los que les ofendieron.
A veces esos ofensores, no son conscientes del dolor originado, otras veces, son el reflejo de su propio sufrimiento, sin saber gestionarlo.

Todas las heridas, aunque se hayan superado, dejan un poso de resentimiento, que con el tiempo se amortigua y se hace menos pesada la carga. Y gracias a esas heridas, aunque no se sea consciente de ello, se aprenden grandes lecciones, que ayudan a superar otros reveses. Las personas que han pasado situaciones difíciles en la vida son más solidarias, generosas, empáticas, etc. Esas lesiones, vistas en el tiempo, han sido la forma que tiene la vida, de curtir en fortaleza y resiliencia.
Todo por duro que sea, es una lección, y en esta carrera de la vida, por dolorosa que sea, todos tenemos que aprender.
Además, aunque pase el tiempo y todo se vaya olvidando, nada queda por pagar, La Vida, sabe en qué momento devolver el dolor que se infringió y del que apenas uno se acuerda.

Y como un efecto bumerán, todo lo que se lanza al mundo, vuelve, y cuando regresa, casi siempre es con más fuerza.