Conjunto de grabados rupestres de cazoletas de Rebordiello, Sigüeya
El Grupo de investigación del Instituto de Estudios Cabreireses ha documentado este hallazgo de gran valor arqueológico
En el paraje de Rebordiello, perteneciente a Sigüeya, en el municipio de Benuza, se ha documentado un conjunto de grabados rupestres compuesto exclusivamente por cazoletas, una tipología ampliamente distribuida y cuya interpretación continúa siendo objeto de estudio en la investigación arqueológica.
El conjunto fue localizado por un grupo de investigación del Instituto de Estudios Cabreireses, en el marco de trabajos de prospección y documentación del patrimonio arqueológico de la comarca.
Las estaciones se sitúan en la línea de cumbres que separa los valles de Benuza y Silván, entre el collado de Piedrafita y el pico Leirilina, en un entorno de montaña. Los grabados se disponen sobre un afloramiento rocoso, afectado por procesos de diaclasado, cuya fragmentación natural genera superficies subcuadrangulares que conforman una especie de crestón o reborde natural, aprovechado como soporte para la ejecución de las cazoletas.
En el panel principal de Rebordiello se documentan docenas de cazoletas, con diámetros en torno a los 10 cm, distribuidas de manera irregular sobre la superficie rocosa. La reiteración del motivo y su concentración refuerzan el carácter intencional del conjunto.
En el entorno inmediato de Rebordiello se han identificado al menos seis estaciones adicionales, distribuidas de forma aproximadamente equidistante, en torno a un kilómetro, y siempre en posiciones elevadas con amplio dominio visual del paisaje. Uno de estos sitios se localiza en la pedanía de Yebra. Esta disposición sugiere una selección intencional del emplazamiento y apunta a una posible relación con la organización simbólica y territorial del espacio.

Desde un punto de vista comparativo, los paralelos más cercanos se localizan en áreas como Los Ancares y La Maragatería, donde las cazoletas aparecen asociadas a paisajes de montaña y a vías naturales de tránsito. Atendiendo a estos paralelos y a las características formales del conjunto, los grabados podrían adscribirse de manera genérica a un marco cronológico comprendido entre la Edad del Cobre y la Edad del Bronce, si bien la ausencia de contextos arqueológicos asociados impide una datación más precisa.
En cuanto a su funcionalidad, las interpretaciones propuestas en la bibliografía especializada son diversas. Las cazoletas han sido interpretadas como marcadores territoriales, elementos de señalización simbólica o como parte de prácticas rituales vinculadas al paisaje. Otras hipótesis plantean posibles relaciones con la observación astronómica o la representación simbólica del firmamento, si bien estas propuestas requieren estudios específicos de orientación y análisis espacial.
Las estaciones presentan una orientación hacia el este, en dirección a la salida del sol, un rasgo documentado en otros conjuntos rupestres de la Prehistoria reciente del ámbito atlántico.

En conjunto, los grabados rupestres de Rebordiello se caracterizan por la reiteración de un único motivo, las cazoletas, y por su emplazamiento estratégico en zonas elevadas, aportando nuevos datos para el conocimiento de las dinámicas simbólicas y territoriales de las comunidades prehistóricas de la comarca.
