Con la Llegada del buen tiempo
Con la llegada del buen tiempo, y con más horas de luz, el cuerpo parece activarse, siempre se tienen ganas de hacer más cosas, y de alargar la dilatada jornada. En España tenemos esa fama, de vivir el día y la noche hasta exprimirlo.
También se trabaja, pero eso no se ve, los tópicos son los tópicos y se cataloga a todos por igual y no es así.
La gente de hace cuarenta o cincuenta años atrás, se dejaba el lomo en sus trabajos físicos; en los de sesera, se ponía el alma y la efectividad. Se veraneaba si se podía, en casa de los padres en el pueblo y los más pudientes, en alguna costa del sur español. Pocos eran los que se permitían coger un vuelo e ir a otras naciones o continentes. Hoy eso se hace muy a menudo. Parece que nos han empujado a ello.
Aunque auguran los más pesimistas, que esta sociedad que ha disfrutado de todo, no le queda mucho tiempo, y para aclimatarse a la nueva situación, se harán escapadas a lugares más cercanos dentro del país, sin grandes éxodos de gente. La economía, cada vez se resiente más, y los precios no dan tregua. Seremos más esclavos de un sistema que nos tiene asfixiados. Queremos, vivir y disfrutar con nuestros seres queridos, pero el dinero no llega para todo. Las hipotecas, llevan la mayor parte de nuestro sueldo, junto con el alquiler y los gastos varios fijos, de comida, calefacción, agua etc. Quedando para el ocio, una minucia, y eso si llegas a final de mes. De nuevo, quizás sin tardar mucho, se tendrá que viajar a lugares menos exóticos, más cercanos.
Nos llevarán como siempre a donde los que dirigen el mundo, quieran. Nosotros como las ovejas, a seguir el dictado impuesto.
