Capital humano, natural y cultural, las claves que los expertos señalan para resolver los problemas de la España abandonada

Más de 30 especialistas aportan su conocimiento en la Jornada «La España Abandonada y la Política de Cohesión Europea», celebrada en la Oficina del Parlamento Europeo, y clausurada por el ex ministro Jaime Lamo de Espinosa y el gaitero español más internacional, Carlos Núñez

Tras el encuentro, ya se han iniciado los trabajos para dotar de contenido a las 10 áreas escasamente pobladas de España para que el Gobierno pueda defender su reconocimiento en Europa

Más de 30 especialistas participaron el 14 de mayo en el primer encuentro sobre «La España Abandonada y la Política de Cohesión Europea», celebrado en la Oficina del Parlamento Europeo, y organizado por la Asociación Instituto de Investigación y Desarrollo Rural Serranía Celtibérica, con el patrocinio de la Asociación Desarrollo Rural Molina de Aragón-Alto Tajo; y la colaboración de la Asociación Española contra la Despoblación y la Plataforma Cívica Viriatos Zamora.

Se trata del primer encuentro de expertos que se organiza tras la reciente aprobación del nuevo Reglamento de disposiciones comunes de los Fondos Estructurales por el Parlamento Europeo, que, por primera vez, contempla la despoblación como criterio en el reparto de dichos fondos, así como la agrupación de municipios en áreas escasamente pobladas, con menos 12,5 hab/km2; y muy escasamente pobladas, con menos de 8 hab/km2. Un logro al que contribuyó el Instituto Serranía Celtibérica con la entrega de la cartografía de población de España y sur de Europa a la Vicepresidencia del Parlamento Europeo, realizada por la investigadora y experta en demografía Pilar Burillo, en los días previos a la votación de las enmiendas al reglamento, para que fueran reconocidas dichas áreas en el documento definitivo como territorios finalistas.

Tras este éxito para la España Abandonada que, siguiendo los criterios de delimitación aprobados finalmente, se concreta en 10 interregiones, más de 30 especialistas, tanto del ámbito de la investigación universitaria, como de las principales entidades españolas conocedoras del patrimonio económico, agrícola, ganadero, forestal, arqueológico y cultural, se reunieron, por primera vez, para exponer, a lo largo de la intensa jornada, sus estudios y experiencias.

El objetivo, profundizar en el conocimiento de la situación real de la España Abandonada, sus potencialidades y las vías de recuperación que ya se han aplicado con éxito para elaborar, a partir de ahora, el documento que permita al Gobierno de España solicitar en el Parlamento Europeo el reconocimiento de estos territorios.

 

Las 10 interregiones españolas

La jornada se abrió con la ponencia conjunta de Francisco Burillo, catedrático de Prehistoria, y Pilar Burillo, experta en SIG y análisis demográficos, que hablaron sobre «las interregiones desfavorecidas de España y la política de Cohesión Europea», señalando que las 10 áreas españolas definidas por su despoblación, extrema ruralidad y dominantemente montañosas deben ser destinatarias de otras tantas Inversiones Territoriales Integradas (ITI), recibir fondos finalistas una discriminación positiva, tal como marca el artículo 174 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea, y se viene aplicando desde hace años en las Islas Canarias, debido a su insularidad. Jesús Alba, presidente de la Asociación de Desarrollo Rural Molina de Aragón – Alto Tajo, planteó cómo dentro de la Serranía Celtibérica, el mayor desierto demográfico por despoblación de la Unión Europea, el Señorío de Molina, territorio español donde con una extensión muy superior a la provincia de Vizcaya presenta una densidad de 2,52 hab/km2, es la «Zona Cero» y el instituto tiene previsto centrar en él sus investigaciones.

Por su parte, Agustín Pablo Álvarez, profesor titular de Econometría, expuso la metodología que ha aplicado para el cálculo del Producto Interior Bruto (PIB) de Serranía Celtibérica, pues el Instituto Nacional de Estadística (INE) solo tiene información para los municipios por encima de 1.000 habitantes, por lo que se carece de datos del 94,44% de sus municipios. Juanan Buedo, ingeniero de Edificación del Grupo Recoveco, mostró los análisis sobre indicadores sociales de la Serranía Celtibérica en materia de sanidad y educación, con propuestas sobre una nueva forma de organización.

Capital natural

El capital natural, que hace referencia a los diferentes recursos naturales existentes en la España Abandonada tradicionalmente infravalorados y que deben ser la base de su desarrollo futuro, fue analizado desde diferentes ópticas. El capital natural correspondiente al aire y tierra fue expuesto por Miguel Ángel de Zavala, catedrático de Ecología, y por Emilio Menéndez, profesor honorario de Ecología. Ambos valoraron el conjunto de ecosistemas del territorio y las experiencias positivas de creación de actividades económicas, junto con la necesidad de alcanzar un equilibrio social entre las zonas menos pobladas y las ciudades. En lo referente al problema del calentamiento global, se debe tener en cuenta el estudio de Javier García Pérez sobre la absorción de CO2 en la Serranía Celtibérica, calificada como «el pulmón del Sur de Europa», cifrando la compensación que deberían recibir sus habitantes entre 6.680 y 9.140 millones de euros a lo largo de los próximos 20 años.

En las ponencias sobre el capital natural: bosques y paisaje, Eduardo Rojas Briales, decano del Colegio de Ingenieros de Montes, planteó transformar el problema de la despoblación en una oportunidad; desarrollar una gestión forestal activa que genere empleo a partir de sus recursos y servicios ambientales, lo que incidirá en preservar la biodiversidad, evitar la erosión y los incendios y actuar contra el cambio climático. Por su parte, Ana Belén Noriegas, secretaria general de la Asociación para la Sostenibilidad Forestal de España, expuso la importancia de la certificación de los bosques para una gestión forestal sostenible, desde una óptica ambiental, social y económica. José María Martín, ingeniero forestal, presentó su estudio y la metodología empleada para calcular el valor del paisaje del Parque Natural de las Hoces del Cabriel, que cifra entre 44 y 111 millones de euros anuales.

En lo referente al agua como capital natural, Enrique San Martín, profesor titular de Economía Aplicada, en representación del Grupo de Investigación del Tajo, presentó «los impactos socioeconómicos del trasvase Tajo–Segura sobre los municipios ribereños de Entrepeñas y Buendía», demostrando el incumplimiento sistemático por parte de la administración de los proyectos de desarrollo, lo que ha supuesto un grave impacto socioeconómico y ambiental, con un descenso poblacional superior al 50%. Pablo Castán, presidente de la Asociación de Entidades Locales del Pirineo (ADELPA), analizó el tema de las concesiones hidroeléctricas; en el Pirineo aragonés se han construido no menos de 30 presas con sus correspondientes centrales hidroeléctricas, inundando las mejores tierras de sus valles y obligando a emigrar a un buen número de sus habitantes, dando lugar que comarcas como el Sobrarbe tengan 3,43 hab/km2; los  beneficios generados han carecido de compensaciones, por lo que plantean una modificación legislativa de la Ley de Aguas para que los beneficios de los saltos hidroeléctricos se destinen a la restitución económica y social de los municipios afectados.

El tema de la agricultura, la ganadería y la Política Agraria Comunitaria (PAC) fue analizada por una serie de ponentes. Francisco Casero, presidente de la Fundación Savia, planteó la implantación de una agricultura ecológica, un desarrollo de la autoestima del mundo rural y la implantación de una PAC que no prime la producción. Ana Ruiz, gerente de la Asociación de Entidades Locales del Pirineo (ADELPA) expuso la situación extrema en la que se encuentra la ganadería extensiva, principal actividad económica agropecuaria del Pirineo, fruto de la desaparición de los ganados y la falta de relevo generacional, lo que incide en la despoblación y en la progresiva desaparición de los ecosistemas de montaña; se hace necesario una política de apoyo al ganadero similar al existente en el Pirineo francés, independientemente de las sucesivas reformas de la PAC. Jesús Garzón, presidente de la Asociación Trashumancia y Naturaleza, Pastores sin Fronteras, señaló cómo la Ley de Vías Pecuarias de 1995 ha salvado 125.000 km de caminos ganaderos, que surcan de forma transversal toda España, lo cual ha impedido que desaparezca la trashumancia, cuyo desarrollo favorece la biodiversidad, combate el cambio climático, evita la erosión y favorece la repoblación. Fidel García Berlanga, presidente de la sección de Cuenca de la Asociación para el Desarrollo de la Serranía Celtibérica, señaló la necesidad de que se valore el mundo rural, que ha perdido su soberanía pero sigue alimentando al mundo urbano; expuso diferentes medidas para detener el proceso de «demotanasia», especialmente en los territorios de muy baja densidad de población, con inversiones creadoras de riqueza y empleo y medidas de discriminación positiva; defendió la soberanía alimentaria con alimentos de alta calidad, todo lo contrario a las macrogranjas de cerdos, que cuenta con el 55% de subvención de la PAC, directa y en alimentación, generadoras de pocos empleos y de gran impacto ambiental. Félix Lozano, Jefe de la Unidad Geográfica desde 1988 a 2017 de la Comisión Europea en materia de Desarrollo Rural, analizó el proceso existente en la Política Agraria y Desarrollo Rural y la necesidad de influir en los nuevos europarlamentarios.

Capital cultural

El capital cultural arqueológico fue analizado por los catedráticos de Prehistoria, Arturo Ruiz, de la Universidad de Jaén; Alonso Rodríguez, de la Universidad de Extremadura, y Francisco Burillo, de la Universidad de Zaragoza. A partir de sus investigaciones mostraron que el patrimonio arqueológico es consecuencia y resultado de las investigaciones realizadas desde el mundo académico y su transferencia supone la creación de identidad en el territorio y un desarrollo económico y social a través del turismo cultural. Sin embargo, según indicaron, no existe una valoración por parte de la administración de la real importancia de esta actividad, siendo necesario la creación de equipos estables de arqueólogos, siguiendo el modelo existente en Aragón para el grupo de paleontólogos responsables del Proyecto Dinópolis.

El capital inmaterial fue objeto de análisis de Natalia Díaz, comunicadora audiovisual de la Asociación para el Desarrollo de la Serranía Celtibérica. Díaz puso de manifiesto que queda poco tiempo, no más de quince años, para salvar el conocimiento ancestral del mundo rural en poder de los últimos campesinos; su memoria, según dijo, es el eslabón de una cadena que nos debe hacer tomar el testigo de nuestros mayores para que entre todos construyamos nuestra historia; «tenemos la responsabilidad de transmitir la memoria del futuro», señaló. Y el gaitero español más internacional, Carlos Núñez, habló de la importancia de la colaboración con los arqueólogos para investigar sobre el origen de la música celta. También destacó «la necesidad de poner en valor nuestro patrimonio musical; tanto en España como en Latinoamérica pervive milagrosamente viva la música tradicional que enlaza con un pasado, tal como he podido demostrar en mi libro «La hermandad de los celtas»».

Capital humano

El capital humano contra la despoblación fue tratado por representantes de asociaciones y plataformas ciudadanas. Lidia Díaz Terán, presidenta de la Asociación Española contra la Despoblación, habló de la necesidad de acercar la cultura también al ámbito rural, mejorar las infraestructuras que vertebran el territorio, tener conectividad y los mismos derechos. Ana María Morillo Sánchez, de la Plataforma Cívica Viriatos Zamora, explicó el reparto injusto de Fondos Estructurales y de Compensación, la extinción del sector primario y la falsa sostenibilidad de los programas operativos. Marcos Alonso Alonso, portavoz de la plataforma anti-minería de Zamora No en Mi Tierra, expuso la proliferación de minería a cielo abierto en territorios con baja densidad de población, «el territorio» como moneda de cambio de Tratados Internacionales como el tratado de la Carta de la Energía que impide una transición ecológica real. Jose Luís Ros Maorad, de la Asociación para el Desarrollo de la Serranía Celtibérica, habló sobre el resultado fallido de las inversiones, de las políticas centralistas y la necesidad de unirse contra el reto demográfico para exigir los derechos que corresponden, como una discriminación fiscal positiva.

La jornada fue clausurada por Jaime Lamo de Espinosa, catedrático numerario de Economía y ministro de Agricultura de 1978 a 1981. El que fuera ministro de Agricultura remitió a su libro «La Década Perdida. 1986-1996: La Agricultura Española en Europa», para conocer los problemas suscitados con ocasión del mandato negociador de España con la Unión Europea, como horizonte de análisis en las negociaciones que se están realizando con la PAC.

 

 

 

 

 

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