Ñaturaleza

El CSIC enumera los daños geológicos y ambientales en Las Médulas tras los incendios de este verano

El Grupo de Asesoramiento en Desastres y Emergencias del CSIC argumenta que los daños son reversibles

El Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha presentado esta semanael informe final que recopila la actividad desarrollada durante los últimos meses por el Grupo de Asesoramiento en Desastres y Emergencias (GADE) tras el incendio que afectó a Las Médulas en agosto del pasado año.

En este informe se recogen los trabajos de campo realizados, los análisis así como las recomendaciones de seguimiento realizados por los grupos de severidad, biodiversidad, movimientos del terreno y patrimonio geológico, hidrogeología, drones y riesgos sociales.

Entre los resultados más destacados, el documento detalla una reducción media del 85 por ciento de la erosión en las zonas donde se aplicó acolchado o mulching, una técnica habitual en restauración ambiental después de un incendio. Consiste en cubrir el suelo con una capa de material orgánico, normalmente paja agrícola. Esa “alfombra” protectora se extiende sobre las zonas quemadas para evitar que el terreno quede desnudo y vulnerable a la erosión.

La evaluación al patrimonio geológico ha mostrado una afección generalizada en las zonas de media-alta severidad pero daños puntuales en los elementos patrimoniales, todo ellos de carácter reversible si se toman las mediadas adecuadas de conservación.

Este informe también recoge los datos de un estudio social basado en talleres participativos con vecinos y agentes locales, que permitió recoger sus percepciones, preocupaciones y propuestas tras el incendio. Entre las conclusiones de este apartado, se estima que hay que avanzar hacia un modelo de gestión administrativa más inclusiva y transparente, mejorar la planificación territorial y la coordinación de servicios, y fortalecer la resiliencia comunitaria mediante iniciativas que impulsen la cooperación vecinal, la formación, la prevención y el emprendimiento local.

Finalmente, el CSIC ha realizado una propuesta de seguimiento anual para evaluar la evolución de la vegetación, el comportamiento de los suelos, la recuperación de fauna y la estabilidad de los elementos geológicos y paisajísticos. Según el documento, este acompañamiento técnico resulta esencial para medir la resiliencia postincendio y valorar la eficacia de las actuaciones que se lleven a cabo en los próximos meses.