De normal a moda
Los que sobrepasan los cincuenta y vivieron en el entorno rural seguro que sabrán de ello.
La mayoría de los padres de entonces, tenían hijos y eso hijos desde bien pequeños ayudaban en las labores del campo y el hogar.
Las mujeres, colaboraban en casi todo, los varones, hacían los trabajos más pesados, librándose de lo concerniente al hogar, quedando la casa con todas sus derivaciones para las féminas.
Después de asistir a la escuela, y más en tiempo de estío, se cuidaban vacas, ovejas, cabras. Se ayudaba en la hierba, en el cereal y la mayoría de labores. Incluso en algunas jornadas, se perdían horas lectivas de clase, para recoger las castañas. Éstas últimas no se podían desperdiciar, ya que era uno de los mayores ingresos que se tenía al año, sobre todo quien vivía del campo y no tenía otro empleo.
Desde bien temprano se iba andando, con la merienda a cuestas, a recoger castañas hasta el oscurecer, donde se regresaba, como dice el refrán, aludiendo al “coche de san Fernando, unas veces a pie, otras andando”.
Se hacían las caminatas, tanto para el cuidado de animales, como en todo lo concerniente al campo, más todavía, en lugares montañosos y poco descansados, pues las subidas y bajadas eran el pan de cada día.
Ahora se ha puesto de moda hacer ejercicio, una idea loable. Pero lo peor, es que algunos que antes, tuvieron que por necesidad hacer esas rutas, ahora de repente, parece que hayan descubierto El Dorado, intentando convencer a los pocos que todavía no hacen ejercicio, que hay que disfrutar, vivir y cuidarse. No sé dan cuenta, que eso que hoy se practica como hobby, ya se hacía en épocas no muy lejanas, siendo de lo más normal.
Los que un día por necesidad, tuvieron que hacer caminatas, y por cuestiones de la vida se fueron de las zonas rurales a grandes orbes, hoy, para no anquilosarse y ser modernos, van a hacer senderismo, rutas, gimnasio y un largo etc, pensando que encontraron la panacea. Eso que ahora es moda, era de lo más normal no hace mucho, aunque algunos, pronto lo olvidaron.
Hacer ejercicio siempre viene bien, y se debería practicar más a menudo. Pero lo que no se debe olvidar, es de donde se viene y no ser como las marionetas que giran según el viento role.
