Bernardo García Angulo en la IX Feria del Llibru de Cabreira
«Autonomía leonesa: vías legales para conseguirla», será la obra que nos presentará este 11 de octubre este autor
Bernardo García Angulo es un abogado leonés que ha escrito un libro cuyo objetivo es argumentar la viabilidad de una autonomía leonesa propia en el actual marco jurídico estatal. Es una cuestión que lleva años planteándose entre la sociedad leonesa, aunque parezca que en los últimos tiempos haya adquirido notoriedad. Asimismo, es un planteamiento sobre el que pivotan también condicionantes sociales, económicos y, sobre todo, de voluntad política. Bernardo García Angulo nos despejará dudas acerca de todas estas cuestiones también.
En este libro, se pretenden exponer las vías legales más viables actualmente para lograr la autonomía leonesa. También se tratará de argumentar cómo encajarían las diferentes comarcas leonesas, como la nuestra, Cabreira, en un hipotético mapa autonómico leonés.
Otras de las cuestiones a plantear con la lectura de este libro es el nivel de concienciación colectiva así como el papel de la sociedad civil leonesa en el proceso hacia la autonomía.
Como abogado, ¿qué vías legales considera más viables actualmente para lograr la autonomía leonesa, y cuáles serían los principales obstáculos jurídicos a superar?
Vías legales hay varias, establecidas todas ellas en la Constitución; se pueden agrupar en dos tipos:
- Las que el inicio del proceso autonómico depende de los aytos y diputaciones afectadas, consiguiendo determinadas mayorías
- Las que ese inicio depende del Gobierno sin que sea necesario ningún tipo de acuerdo de las diputaciones y aytos afectados. En este caso hace falta motivos de interés nacional.
- Para activar cualquiera de los dos con garantías de éxito tengo el convencimiento que lo más adecuado es preguntar al pueblo, ya sea mediante un referéndum, ya sea mediante una consulta popular. Y en función del resultado, actuar. Una vez conozcamos la voluntad popular es más fácil tanto promover acuerdos autonómicos en aytos y diputaciones, como conseguir que tanto el Gobierno de la Nación como el Congreso y Senado aprobasen esa nueva autonomía.
¿Qué precedentes legales, tanto en España como en otros países europeos, podrían servir de modelo para el proceso autonómico leonés?
En España, lo más parecido que tenemos, es el proceso autonómico de creación de las CC. AA.; pero nunca se ha dado una situación como la leonesa: una región incorporada contra su voluntad a una comunidad autónoma a la que no quiso entrar y de la que quiere salir. No hay otro caso igual en toda España ni en toda Europa. Tengamos en cuenta que el sistema autonómico español es novedoso en el Derecho comparado. No existe otro país igual. Existen Estados federales, como Alemania o Suiza, por ejemplo, pero incluso respecto a estos, las CC. AA. tienen más competencias que los estados federados alemanes. Y no conozco casos en los que se hayan dividido en dos ningún estado federado previamente establecido.
Es una auténtica anomalía el caso leonés: Téngase en cuenta que la Diputación de León es la única que, en tres ocasiones ya, ha solicitado salir de esta comunidad. Ninguna otra diputación española ha acordado salirse de su comunidad.
En su libro defiende la viabilidad económica de una autonomía leonesa. ¿Cuáles son los principales argumentos económicos que respaldan esta tesis?
Para empezar, hay algo que es irrefutable; y es que, después de casi 43 años de autonomía con Castilla la situación de las tres provincias leonesas es tremendamente peor, en todos los indicadores económicos, que en 1983, cuando se creó la actual comunidad autónoma. Hoy no nos pueden decir que “juntos estamos mejor”, o que “la unión hace la fuerza”, o que “juntos nos va a ir mejor”. Y no nos lo pueden decir porque los datos existentes en estos 43 años de unión han sido un desastre económico para la Región Leonesa, estando a la cola de todos ellos. Si analizamos los más importantes, (población, cotizantes a la Seg. Soc. o PIB per cápita), los resultados son desalentadores; si comparamos los datos de cada una de las tres provincias leonesas con los de otras provincias similares antes de 1983 y la actualidad, vemos que las tres provincias han empeorado notablemente respecto a sus equivalentes:
| POBLACIÓN | COTIZANTES SEG. SOC. | PIB PER CÁPITA | ||||||
| 2024 | 1983 | Enero’25 | Enero’99 | 2022 | 2000 | |||
| Navarra | 678.338 | 513.275 | 307.208 | 203.652 | 120,87% | 128,77% | ||
| Cantabria | 591.563 | 519.335 | 228.849 | 164.188 | 92,20% | 93,72% | ||
| Valladolid | 525.398 | 487.630 | 230.908 | 163.271 | 101,66% | 100,53% | ||
| León | 446.445 | 526.439 | 166.440 | 141.882 | 90,56% | 82,36% | ||
| Álava | 339.137 | 262.346 | 167.402 | 121.526 | 134,24% | 138,61% | ||
| La Rioja | 324.399 | 257.157 | 138.891 | 96.281 | 105,26% | 112,51% | ||
| Burgos | 358.948 | 363.691 | 154.450 | 122.488 | 104,85% | 111,62% | ||
| Salamanca | 327.685 | 365.512 | 127.892 | 96.506 | 91,29% | 78,51% | ||
| Segovia | 156.788 | 149.513 | 64.687 | 46.747 | 89,71% | 98,80% | ||
| Soria | 90.150 | 99.889 | 41.335 | 32.446 | 109,87% | 98,77% | ||
| Ávila | 158.115 | 188.767 | 56.018 | 46.632 | 76,14% | 78,48% | ||
| Zamora | 165.832 | 226.237 | 60.443 | 51.472 | 84,08% | 69,21% | ||
| CyL | 2.388.350 | 2.590.365 | 967.829 | 755.064 | 95,25% | 90,51% | ||
| Región cast | 1.448.388 | 1.472.177 | 613.054 | 465.204 | 98,91% | 99,25% | ||
| Región Leonesa | 939.062 | 1.118.188 | 354.775 | 289.860 | 89,67% | 78,54% | ||
| Prov. León | 446.445 | 526.439 | 166.440 | 141.882 | 90,56% | 82,36% | ||
¿Cómo respondería a quienes argumentan que León no tiene suficiente peso económico para ser una comunidad autónoma independiente?
Si la autonomía la referenciamos a la provincia de León solamente, la respuesta sale sola al comparar los datos de estos 43 años con provincias que sí tienen una comunidad autónoma uniprovinicial. Y si comparamos a las tres provincias, es evidente que disponer de una comunidad autónoma que mire por los intereses de las tres provincias va a suponer mejores resultados que si nos dirige otra región que mira principal y primeramente por los intereses de una parte de la Comunidad, y no por los de la otra.
Por otra parte, tenemos otra evidencia: la Junta, en sus presupuestos anuales, provincializa una parte del presupuesto, algo más de la mitad. Y en esa provincialización la provincia de León es, por poco, la que más dinero recibe. El truco está en que casi la otra mitad no está provincializada; es decir, la Junta gasta ese dinero donde y como quiere. A nadie se le escapa cuál es la provincia que más dinero recibe por esa vía. UPL ha preguntado en las Cortes por ese dinero no provincializado, para que concreten dónde y en qué se gasta. La respuesta ha sido que “eso no es posible conocerlo”. Ridículo pero cierto. Bueno, pues si aplicamos los criterios actuales de la financiación autonómica a una hipotética autonomía leonesa, se obtiene que, solo la provincia de León recibiría ¡unos 800 millones de euros más al año! que lo que recibe ahora. Y las otras provincias leonesas, parecido. Con 800 millones de euros más al año para la provincia de León se pueden hacer muchas carreteras, polígonos, hospitales, viviendas de protección social, etc. No solo no es cierto que León no tendría peso económico, sino que sería la autonomía leonesa sería la tabla de salvación. Es la solución al deterioro económico que sufrimos. Recibiríamos mucho más dinero. Ahora, claro, habría que gastarlo bien. Si lo dedicamos a tonterías . . . pues estaríamos en las mismas. Pero lo que es cierto es que con una autonomía leonesa recibiríamos mucho más dinero.
En los años 80 estuvo recogiendo información etnográfica en Cabreira. ¿Cómo influyó esa experiencia en su comprensión de la identidad leonesa y en su convencimiento sobre la necesidad de autonomía?
Fue un paso más. Yo descubrí Cabrera en aquellos años y comprobé que tenía una riqueza etnográfica excepcional, el tan manido atraso económico lo que conllevaba, al mismo tiempo, era una conservación de las costumbres, del habla, de las tradiciones, de las construcciones tradicionales, como no se había producido en otra comarca leonesa. Y eso había que conservarlo.
Asimismo, viajando por la provincia leonesa te dabas cuenta de lo poquito poquito que teníamos que ver con Castilla. Históricamente, León ha tenido mucha más relación con Galicia y Asturias que con Castilla. Y en zonas como Cabrera es innegable
¿Qué particularidades encontró en Cabreira de aquellos años que reforzaran los argumentos culturales e identitarios para la autonomía leonesa?
Los motivos para pedir la autonomía leonesa son de muchos tipos: históricos, identitarios, hoy día también económicos; pero, sobre todo, el principal motivo es de voluntad: queremos la autonomía porque esa es nuestra voluntad. Históricamente, León y Castilla han sido dos reinos diferentes que, además, estuvieron enfrentados entre sí. En cuanto a los rasgos identitarios reflejados en La Cabrera, podemos empezar por el habla, es una de las comarcas donde mejor se conservaban restos del leonés, una de las señas de identidad leonesa, que ha estado a punto de desaparecer. Las construcciones tradicionales son otro elemento diferencial; si hablamos de folklore y cultura tradicional, en Cabrera se usa la gaita en las fiestas populares, cosa que en Castilla nunca se utilizó. En Corporales conocimos a un virtuoso de este instrumento que nos enseñó muchas piezas, Moisés Liébana; también descubrimos bailes como las danzas del Rey Nabucodonosor, que es una muestra folklórica radicalmente distinta a lo que te puedes encontrar en Castilla; si hablamos de indumentaria tradicional, también es diferente, y me remito a los estudios de Concha Casado.
Presentar este libro precisamente en Cabreira, una comarca con fuerte personalidad propia, ¿qué simbolismo tiene para usted? ¿Cómo encajaría Cabreira en un hipotético mapa autonómico leonés?
Efectivamente, tiene un alto simbolismo porque yo empecé en el grupo “Parva y Sosiega” en 1985 (creo que fue) y la primera comarca en la que trabajamos fue esta, hicimos muchos viajes, hablamos con mucha gente; recuerdo que había alguna señora a la que casi no la entendíamos, de lo cerrado que tenía el habla; recogimos muchas canciones, romances, incluso ropa antigua; y, por ello, le guardo un gran cariño. Aparte de que, al conocer así la comarca, luego, como montañero que soy, realicé varias rutas por estas tierras, al lago de La Baña, al lago Truchillas, y también subiendo el Vizcodillo, o Peña Trevinca; que yo lo considero Cabrera.
En cuanto a cómo encajaría en un mapa autonómico leonés, tengo clara una idea: no podemos caer en el error vallisoletano/castellano de centralizarlo todo. Una autonomía leonesa, sea triprovincial, biprovincial o uniprovincial, tiene que estar descentralizada. Tenemos la 7ª provincia más grande de España y tenemos que diversificar los servicios. En lo que se refiere a la provincia de León parece claro que habría que trazar una línea imaginaria que dividiera la provincia en dos partes, este y oeste; llámese distrito, llámese como se quiera, pero que sirviera para acercar los servicios y las oportunidades a las comarcas más alejadas. Es claro que La Cabrera tiene que tener un desarrollo que tiene que pasar por una descentralización de servicios. Y debería ser una comarca de especial atención, dado el estado de sus carreteras, la inexistencia de polígonos industriales, la ausencia de empresas más allá de la pizarra, etc. Por eso lo primero que habría que hacer es mejorar drásticamente las infraestructuras, para que se pudieran asentar empresas; y con empresas se asienta y aumenta la población; y con la población vendrán los servicios. Pero hay que empezar. La Cabrera ha tenido un olvido institucional endémico, tanto por el Estado como por la comunidad autónoma. Una autonomía leonesa no debería permitir ese abandono.
¿Considera que las comarcas periféricas como Cabreira serían las más beneficiadas por una autonomía leonesa, frente al actual modelo centralizado?
Es una evidencia: Toda la provincia ha sido olvidada por la Junta; pero dentro de la provincia, las comarcas periféricas apenas han recibido escasas migajas presupuestarias. Una autonomía leonesa debería cuidar todas las comarcas, potenciando sus posibilidades, mejorando sus accesos e infraestructuras. Eso con una autonomía leonesa es posible porque no íbamos a tener que repartir el presupuesto entre nueve provincias; que es la excusa que siempre pone la Junta cuando desde León se reclama algo. Siempre dicen “es que somos muchos y hay que repartir”. Una autonomía leonesa, fuere de las provincias que fuere, tendría mayor presupuesto y lo dedicaría a todas las comarcas.
¿Qué papel debería jugar la sociedad civil leonesa en el proceso hacia la autonomía, y cómo ve el actual nivel de concienciación ciudadana sobre esta cuestión?
A mi juicio es algo esencial. Los logros se consiguen con movilizaciones sociales. Si hay una movilización social mayoritaria y evidente en un sentido, a los partidos nacionales les va a costar mucho más ir contra esa voluntad popular, porque se arriesgarían a perder apoyos y, por tanto, concejalías, alcaldías, diputados . . .
Lo que pasa es que esa movilización de la sociedad civil es muy difícil: primero, por nuestra forma de ser, que nos preocupamos más de la política nacional que de la leonesa, y así nos va; y, segundo, porque la Junta tiene unos tentáculos muy alargados y convincentes: Si mantiene medios de comunicación con pagos por publicidad tan cuantiosos que de ellos depende la supervivencia del medio, ese medio no se va “a mojar” contra la Junta; si riega económicamente a organizaciones empresariales, por ejemplo, más de lo mismo. El apoyo de la universidad de León sería esencial, pero ¿se va a arriesgar la Universidad a proclamas leonesistas cuando está pendiente de que la Junta financie la facultad de Medicina? . . .
Con todo, ese primordial que los distintos estamentos de la sociedad civil se manifiesten y defiendan la autonomía leonesa: asociaciones empresariales, sindicatos, organizaciones profesionales, la Cámara de Comercio, la Universidad, asociaciones vecinales, medios de comunicación, juntas vecinales, ayuntamientos… Poco a poco la gente se va posicionando; pero hace falta aumentar ese apoyo y, sobre todo, que sea visible.
